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La culata perfecta ¿Sintética o Madera?

La elección de un material para la culata de nuestro rifle o carabina ha sido motivo de debate desde la popularización del polímero como sustituto potencial de la madera. Lo ‘sintético’ ha llegado para quedarse, invadiendo progresivamente los armeros de miles de cazadores, tiradores de precisión y como no, de usuarios de armas de aire comprimido.

Es prácticamente imposible determinar qué material proporciona un mejor rendimiento general, dado que existen múltiples factores –muchos de los cuales subjetivos- que nos harán decantarnos por una u otra opción dependiendo de nuestros intereses personales, tales como el uso que pretendamos hacer del arma o bien las condiciones a las que vayamos a exponerla.

Los principales factores que determinarán nuestra elección son:

Durabilidad: Los materiales sintéticos son por lo general más elásticos, resistentes a caídas y soportan mejor un uso exigente a la intemperie, donde frecuenta la humedad, la lluvia o el polvo. A pesar de ello, la madera resulta mucho más agradecida a la hora de ser reparada. Un profesional experimentado será perfectamente capaz de restaurar una culata de madera con un correcto mantenimiento, pero difícilmente podrá disimular las marcas o arañazos que habitualmente aparecen en una culata de polímero.

Mantenimiento:
Las madera es realmente delicada, especialmente si queremos mantenerla en perfecto estado, lo que conlleva un cuidado periódico e ineludible de la culata. El polímero por el contrario tolera mejor el trato intenso con un bajo mantenimiento, a pesar de que con el paso del tiempo pueda perder sutilmente el color.

Tacto y usabilidad: Entramos dentro del grupo de ‘factores altamente subjetivos’. A pesar de ello, en Gamo siempre hemos apostado por el polímero como salto evolutivo natural a la madera, siempre matizando que se trate de un material sintético de alta calidad. La madera ofrece poco margen de mejora y evolución respecto a su homólogo sintético, al margen del picado, calidad y diseño de la culata en cuestión.

Peso: En términos generales, el polímero ofrece mayor resistencia y flexibilidad que la madera, lo que permite fabricar culatas sintéticas cada vez más finas y ligeras. Por el contrario, las culatas de madera ofrecen -generalizando- un reparto de pesos optimizado y una mayor absorción del retroceso. El peso del arma sólo influirá negativamente en su rendimiento en caso de su distribución no esté equilibrada.

Coste: La transición de madera a sintético no es en ningún caso fruto de la casualidad. La industrialización del proceso de fabricación de ciertas armas como los rifles y carabinas de aire comprimido ha permitido reducir costes de fabricación y consecuentemente ofrecer precios más asequibles al usuario. El uso de polímero complementa este proceso, reduciendo drásticamente los costes de desarrollo y fabricación aun manteniendo los estándares de calidad y el rendimiento del producto.