Munición y equipamiento

Escogiendo un visor para nuestro rifle de aire comprimido

En términos generales, un visor magnifica un elemento hacia el cual el usuario apunta el arma, ubicándonos en el mismo plano visual que el objeto al cual pretendemos disparar. Este aumento óptico se logra mediante el uso de un número determinado de lentes, cuya superposición facilita dicha magnificación.
La elección de un visor para nuestro rifle de aire comprimido puede suponer una tarea compleja en caso de no disponer de una idea general de las principales características y prestaciones de estos útiles accesorios, por ello, recomendamos dedicar un tiempo a informarnos debidamente y analizar el uso que vamos a hacer de él así como el presupuesto que consideramos oportuno invertir antes de adquirirlo. A la hora de comprar un visor debemos tener dos ideas claras:

  1. En ningún caso debemos utilizar un visor diseñado para arma de fuego en nuestra carabina de aire comprimido. Frecuentemente tendemos a pensar que un visor diseñado para ser montado en un arma que en ocasiones decuplica la potencia de nuestro rifle de aire comprimido será suficientemente resistente. Desafortunadamente no es así. El retroceso propio de las armas de aire comprimido se emite en dirección contraria a un arma de fuego, por lo que un visor estándar podría desajustarse con extrema facilidad.
  2. La calidad de un visor siempre mantendrá una correlación positiva y directa con su precio. Cuando escogemos un visor, debemos ser conscientes de que recibiremos aquello por lo que pagamos. Un visor de precio ajustado jamás podrá ofrecer el mismo rendimiento que un visor ‘premium’ debido a un sencillo motivo: la calidad de los componentes internos tales como las lentes, y el coste asociado a su desarrollo y ajuste.

Tipos de visores

Visores de aumento fijo: Los visores de aumento fijo, como su propio nombre indica, cuentan con una sola magnificación fija e inalterable, lo que implica una complejidad técnica menor y un precio consecuentemente más económico que el de los visores con aumentos variables. Adicionalmente, estos visores ofrecen por lo general una imagen más nítida en ambientes con baja luminosidad. Los visores de aumento fijo, como el cásico 4×32 son realmente populares debido a su ligereza, resistencia y fácil manejo y ajuste, por lo que suelen ser una gran opción para aquellos tiradores que practiquen disciplinas recreacionales a cortas y medias distancias. La mayoría de visores fijos utilizados en aire comprimido suelen tener 4, 6 o hasta 8 aumentos.

Visores de aumento variable: Los visores de aumento variable ofrecen distintos grados de magnificación, lo que nos permite ajustar los aumentos manualmente dependiendo de la distancia a la cual se encuentre nuestro objetivo. Este tipo de visores son una gran opción a la hora de practicar tiro de precisión a media y larga distancia, ya que nos permiten obtener una imagen más nítida de nuestro objetivo. A pesar de sus múltiples virtudes también existen ciertas desventajas respecto a sus homólogos de aumento fijo: su uso implica un desembolso inicial sutilmente mayor, y su ajuste es generalmente más complejo. Los visores de aumento variable son ampliamente utilizados en armas de aire comprimido de alta potencia, como es el caso del clásico ‘3-9×40’.

Rendimiento del visor según la naturaleza y características del arma

Independientemente de la calidad del visor o de cuan precisos sean sus ajustes, su rendimiento siempre se verá influido por el tipo de arma en la cual lo montemos. Un rifle de aire precomprimido (PCP) apenas presenta retroceso, por lo que los ajustes visor se mantendrán intactos durante un periodo de tiempo mayor que en un arma de cañón abatible, cuya propia naturaleza ocasiona la aparición de un mayor retroceso o ‘punch’ a la hora de disparar.
El sistema de recarga del arma también influye significativamente en la precisión que un visor pueda ofrecer: Mientras que en una carabina de cañón fijo, el cañón permanece intacto disparo tras disparo, la constante oscilación de un cañón ‘break barrel’ hace que su posición y alineación varíe en cada tiro. Aunque hablemos de variaciones milimétricas, podemos apreciar sutiles diferencias a largas distancias.
La potencia de nuestra arma de igual manera debe ser un factor determinante a la hora de escoger nuestro visor, especialmente si se trata de un rifle de cañón abatible. El incremento de potencia en un arma de aire comprimido también pude influir en el ‘setting’ o ajuste de nuestro visor, dado que generalmente se logra mediante el uso de un grupo cilindro-pistón de mayor diámetro, lo que implica mayores inercias en el conjunto a la hora de disparar y por ende, un mayor desajuste con un uso prolongado.